Respuesta: Sí… y marca una gran diferencia
Explicación:
Como las frutas o las verduras, el queso depende de las estaciones. ¿Por qué? Porque la leche cambia según la alimentación de los animales.
En primavera y verano, las vacas comen hierba fresca y flores → la leche es más rica, aromática y compleja.
En invierno, su alimentación es más seca (heno) → los quesos son más suaves y menos expresivos.
Por ejemplo, un Comté elaborado en verano puede desarrollar notas más florales y afrutadas, mientras que uno de invierno será más lácteo y delicado.
Dato curioso:
En Francia, algunos grandes quesos se seleccionan según la época del año… ¡como un buen vino!
¿Quieres probar la diferencia? Te esperamos dentro o en la web